... y de repente miro hacia el frente, no pronunció palabra, se quedo fijo observando el horizonte, tratando de descubrir que había más allá del alcance de su vista.

Fue entonces que dejó de ver su entorno cercano, que dejó de preocuparse por su realidad próxima; si, fue en ese instante que perdieron sentido todas sus excusas y se dio cuenta que él era mas grande que las propias circunstancias.

 

Se levanto en silencio mientras que los demás gritaban sus excusas, mientras que lanzaban alaridos limitantes y corrosivos. Los miro en silencio y conectó con ellos a través de su mirada invitándolos a seguir el viaje juntos. Ellos entendieron el mensaje pero lo esquivaron inmediatamente tratando de ocultar su rostro o gritando a otro lado: <<estoy cansado ya no quiero continuar>>...

Se entristeció pues de los miles y miles derrotados ninguno se levanto, así que giro a su destino y empezó a caminar, paso a paso veía a los derrotados que le decían que no siguiera pues nada había adelante; triste y sollozando continuó su viaje dudando, en ocasiones, si era correcto continuar pero algo dentro de él le empujaba a seguir de frente, así que continuo su viaje pisando entre los espacios libres de los cuerpos caídos que seguían quejándose de su actual desdicha sin hacer nada para cambiar esa realidad.

Si, él seguía caminando, paso a paso continuaba el viaje mientras miraba a todos lados para ver si alguien más se levantaba, si alguno de los presentes continuaría. Y fue así; así fue que mirando a su derecha vio una silueta caminando hacia el mismo destino al que él aspiraba, y sintió un gusto enorme que se multiplico cuando vio que a su izquierda también había otro que caminaba al mismo punto.

Enchido de alegría y revitalizado apretó el paso y miro que los otros también aceleraban con una sonrisa magna, todos querían llegar a conocerse, querían llegar al mismo punto... Cuando se reunierón su alegría y su dicha eran tan grande que ya no sentían el cansancio o el dolor de tanto caminar, se miraron entre si y conectaron sin pronunciar palabras, pues ¿Qué puedes decirle a un igual, a un líder que también lucho y rompió consideraciones, conversaciones, obstáculos y paradigmas para llegar a ese punto? ¿Qué le puedes decir a un ser de luz que atravesó todas los desaires de los que estaban ya derrotados sin iniciar el viaje? Si, una sonrisa basto para conocerse, pues bien sabían que ellos habían logrado la hazaña, que de entre miles y miles se levantaron para seguir el viaje; y muy dentro de ellos cada uno sabia que era natural que fueran solo unos cuantos pues muchos serán los llamados pero poco los elegidos; pocos los que con su propio esfuerzo y dedicación se abran camino.

FIN.

 
Esaú García del Real

Esau García, ACB, ALB.

Club Tlacati
Distrito 34.